Cultura bereber y gastronomía

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Para viajar con los amazigh es importante conocer ciertos aspectos de las tradiciones y la cultura bereber. Además, también es recomendable conocer parte de su gastronomía, cuya diversidad y riqueza son únicas en el mundo. Adentraos en el mundo amazigh para llevar a cabo uno de los viajes más apasionantes de vuestra vida.

Historia y Cultura Bereber

En Viajes Amazigh Marruecos queremos que conozcáis realmente el país. Y ello pasa de forma obligatoria por conocer la cultura bereber y sus tribus. Algunas de las que podréis conocer con nosotros son los Drawa Berbers, que habitan la región del valle del rio Draa; los Dades del nordeste, en el Alto Atlas los Ait Hdidou; los Mesgita, Seddrat y los Zeri, a lo largo de los afluentes del noroeste ; los Ghomara en el Rif, al norte de Fez; los Kabyle, los bereberes que viven en los Montes al-Quabail; o los Sousi, en el Alto Atlas occidental y en el Anti Atlas. Al conocer a todas estas tribus os parecerá que estamos realizando un viaje desde la más Bereber de las ciudades imperiales, Marrakech, hacia el pasado.

Los bereberes, los indígenas del norte de África, han habitado las costas que van desde el territorio de Egipto hasta Marruecos, desde hace unos 5.000 años. A lo largo de varios milenios la lengua Bereber, llamada Tamazight, se ha ido difuminando en las que hoy son casi una treintena de lenguas y cientos de dialectos (sin contar algunos como el guanche de las Islas Canarias, que hace ya mucho tiempo que desaparecieron). La lengua bereber posee desde hace al menos 2.500 años su propio sistema de escritura llamado “libico-bereber” ( tifinagh en este idioma). En la actualidad este alfabeto es utilizado por las tribus Tuareg. En su propia lengua, los bereberes se llaman amazigh (que significa “hombre libre”).

Contrariamente a lo que puede entenderse de la imagen romántica popular de la cultura bereber, que retrata a un pueblo nómada que cruza el desierto en dromedario, realmente los bereberes se dedican a la agricultura sedentaria en montañas y valles. Es por ello que tienen una gran y arraigada influencia en toda la región. Esto se debe, en gran medida, a que fueron ellos quienes abrieron las antiguas rutas comerciales entre el África occidental y el África subsahariana. Los comerciantes bereberes eran los responsables de la llegada a las ciudades del norte de África de los productos de más allá del Sahara.

En el siglo VII, los pueblos y la cultura bereber sufrieron la llamada “arabización”, que tuvo lugar en tres fases. La primera fase fue el contacto inicial con los invasores árabes en el siglo VII. La segunda fase empezó con la llegada de los beduinos en el siglo XI. La tercera fase de la arabización, que tuvo lugar entre los siglos XV y XVII, se aceleró por la llegada masiva de refugiados de Andalucía.

Tras este proceso, los bereberes se vieron obligados a refugiarse en las alturas de las montañas del Atlas. Si bien cerca del 80% de la población de Marruecos es de origen Bereber, la realidad es que menos de la mitad ha adoptado modos de vida acordes a las prácticas bereberes.

La religión más extendida entre ellos es el Islam, aunque continúan algunas tradiciones anteriores a la llegada de esta religión. Los bereberes creen en la presencia continua de varios espíritus (djinns) y la mayoría de los hombres usa amuletos protectores que contienen versos del Corán.

Gastronomía

La gastronomía de Marruecos en general y en particular la de los pueblos Amazigh es una cocina ancestral que comparte buena parte de sus platos con los países donde están asentados. Es refinada, sabrosa, copiosa y muy especiada. En definitiva, la gastronomía bereber constituye el resultado de influencias mediterráneas, orientales y africanas.

Se prepara con materias primas de excelente calidad, siendo el aromático cilantro uno de sus principales ingredientes. El plato nacional, conocido más allá de las fronteras del país, es el cuscús, que consiste en un guiso de carne con distintas verduras, que acompañan a una sémola de trigo suave y deliciosa. Se sirve en un gran plato del que comen varias personas, al estilo tradicional.

Otra de las especialidades es el Tajin. Aunque su preparación varía en las distintas regiones del país, consiste en un estofado de carne que unas veces se acompaña de hortalizas y otras de fruta. Las recetas más sofisticadas son la del Tajin de pollo con limón confitado y olivas; el Tajin de vaca con ciruelas pasas y sésamo, y otros más atrevidos, de sabor agridulce, con almendra, miel y canela.

La repostería bereber, inspirada en antiguas recetas orientales e hispano-musulmanas, también es digna de mención. Sus ingredientes básicos son miel, almendras, pistachos, nueces, coco o sésamo, aromatizados con agua de azahar o de rosas.

Antes de terminar con la gastronomía no nos podíamos olvidar del té. En la cultura bereber tiene mucha importancia. De hecho, en toda la zona del Magreb el servir y beber té constituye un auténtico ritual social.

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