La sociedad bereber del Rif.: Presente y pasado

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Los bereberes son un pueblo antiquísimo del mediterráneo muy arraigado en la historia del norte de África. Siempre se han considerados como los indígenas del norte de África, por lo que sufrieron todas las conquistas y convivieron con todas las civilizaciones invasoras del mediterráneo, es más creyeron en todas las religiones que han pasado por la pasado por el mediterráneo. Pero a pesar de todo ellos, pudieron conservar muchas cosas propias lo que hace de ellos, un pueblo totalmente distinto de los otros.

El Rif en la lengua

Sorprendentemente, el término Rif en la lengua árabe o bereber, no significa lo que tenemos entendido en las lenguas que están en uso. Siempre se ha relacionado con la vida rural campestre o con las montañas, aunque en la lengua árabe o originalmente el termino significa lo contrario, un lugar llano cerca del agua. Cabe destacar que las primeras referencias sobre este término en las fuentes árabes vuelven al siglo XII más o menos. En el mismo contexto el Rif en aquella época o sea, la Edad Media tuvo importante ciudad y centro urbanos, recordamos, la ciudad de Nakur, Al-Mzama, Tamasna, Badis, junto a la Ceuta y otras más, por lo que estamos ante una zona urbanizada y al mismo tiempo civilizada desde una temprana época. Lo que corrobora el verdadero significado de la palabra. Está claro que el término cobró otro significado por la decadencia que conoció la zona desde la caída del Emirato de Banu Salih en Nakur[1]y la llegada de los árabes al mando.

El Rif en la historia

Es evidente, que un pueblo tan antiguo como el bereber en este caso, tenga una larga historia.

Las fuentes latinas y griegas señalan la existencia de los bereberes en la parte norte del actual Marruecos desde hace miles de años, es más las la zona geográfica se denominaba Berberia o tierra de los bereberes, Herodoto señala a ese pueblo en su historia natural hacia 600 a. d. C, lo mismo hace Estrabón en el siglo I. cabe destacar en este sentido que los indígenas de esta zona hicieron el comercio con los fenicios, los cartagineses. Los escritos hebreos mencionan que hace tres mil años los judíos expulsados de oriente, nos referimos a los cananíes, por Nabukadnusur y otros vinieron a instalarse en el Norte de África, por lo que la población indígena se convirtió al judaísmo[2] y más tarde al cristianismo con la invasión romana. Ya en el siglo VI, buena parte de ellos se convirtió al Islam.

Cabe señalar que las fuentes árabes aluden a los bereberes como uno de los cuatro esenciales elementos que componen la actual sociedad marroquí, así que ellos se consideran como población indígena. Puesto que, Encontramos también que Allal al- Fasí trata de los habitantes de Marruecos en su libro diciendo que « si vamos a estudiar estas características encontramos que el pueblo marroquí está compuesto racialmente de cuatro elementos y son: árabes, beréberes, israelíes y africanos. Pero si volvemos a los orígenes de estos elementos encontramos de nuevo que los árabes, los beréberes y los israelíes forman un solo componente o elemento, porque todos se extendieron en un solo entorno que es el mar mediterráneo…”[3]. Sin embargo algunos historiadores, como es el caso de J.VERNET GINES, asegura que los elementos judíos en Marruecos tienen distintos orígenes, provenientes de las tribus beréberes que habían sido judaizadas.[4]

Con la llegada del Islam a Marruecos en el año 92 de la hégira, hacia el año 682 de la Ira común, los bereberes se convirtieron al islam aunque la manera como lo hicieron es muy discutible, debido a la naturaleza y el carácter bélico de los bereberes rifeños. Pocos años después en 710, el explorador mandado para explorar la parte sur de la Península, se llamaba Tarif b. Cham”un un descendiente de los Banu Salih y natural del Rif, el nombre de Tarifa se atribuye a él. Cabe señalar en este contexto sacamos una referencia recogida de una ponencia del historiador nortemarroquí Mohamed b, Azzuz Hakim afirmando que: “A muchos árabes y musulmanes les desagrada esta aseveración mía; como así mismo, molesta a muchos españoles cuando digo que en la producción cultural y civilizadora hubo bastante participación del genio bereber, basándome en el hecho de que el contingente que acompañó a Tariq en el año 711 se componía de 12000 bereberes y sólo 500 árabes ; y en que bereberes eran los que dominaron Iberia durante la época almorávide (1062-1147), almohade (1148-1269) y la de los benimerines (1270-1374) o sea un presencia de bereber en Iberia de una duración de 310 años”[5].

Más tarde, los bereberes fueron gobernados por las dinastías que gobernaron Marruecos mediante capitulaciones, y fueron varios los enfrentamientos que tuvieron los bereberes del norte de Marruecos con el gobierno central, y siempre fueron sometidos por la fuerza o mediante capitulaciones. No podemos enumerarlo todo porque sería un trabajo histórico.

Y durante el siglo XVIII y XIX, la zona del Rif entro en el mundo de la total anarquía por que se conoció como Blad a-sayba, es decir tierra descontrolada por el reino de Fes. En 1909 entró en Guerra contra el régimen español que penetró unas cuantas millas en el territorio rifeño, ello produjo una fuertísima reacción contra los españoles, y lo derrotaron una batalla donde la historia cuenta poco, dando más atención a la famosa batalla de Annual en 1921, que a su vez tuvo nefastas consecuencias sobre la estabilidad política en España.

Al final, España contó con el apoyo francés usando por primera vez en la historia armas químicas para someter a los bereberes. La presencia española en la zona no hizo nada más que guerra y empobrecer la zona en este caso, sacamos la hambruna que paso por la zona del Rif occidental, en el año 1930-1934, consecuencia de ello, una emigración masiva de los bereberes hacia las ciudades de Tetuán y Tánger entre otras ciudades del sur.

Con la Independencia de Marruecos en 1956, el gobierno de Marruecos se hizo cargo para controlar la zona, tremendamente pobre, y en muy poco tiempo después de la Independencia, exactamente en el año 1958-59, se estallo la primera huelga contra el encarecimiento de los productos de alimentación, los rifeños, se sintieron decepcionados porque su lucha por la Independencia fue en vano. La reacción del joven gobierno alauita fue violenta y mucha gente fue atacada ferozmente.

Más tarde, El Rif, por tanto, se ha visto excluido de la vida política del Marruecos independiente, El Rey Hassan II, durante todo su mandato, sumió al Rif en la pobreza y la ignorancia, con la idea de que esto podría acabar con las ansias independentistas que una vez partieron de mentes intelectuales, haciendo desaparecer cualquier estudio de la lengua y culturabereberes de la zona[6]Hoy en día, y gracias a que la historia permite que se desarrollen actos la población bereber, tiene una lengua en vez de un dialecto con un Real Academia de la Lengua Bereber, y escuela donde se enseña la lengua y cultura, a pesar de que una importante comunidad de los bereberes del Rif vive en el extranjero.

El Rif bereber en la Sociología

La sociedad bereber del norte se clasifica entre las medidas de clasificaciones aceptadas de las sociedades humanas heterogéneas y homogéneas. A sabiendas que el pueblo bereber reúne muchas tribus, que son independientes y viven una vida propia.

Cabe destacar que la sociedad bereber rifeña fue estudiada hace unos siglos atrás por un ilustre sociólogo de lengua española, que ha desarrollado varios trabajos sobre la zona norte de Marruecos, se trata de Ignacio Bauer, (1891- 1962), quien elaboró un excelente trabajo sociológico, sobre la sociedad Bereber del Rif.

El poblado o “dchar” pueda que sea un fundación de lejana descendencia por un antepasado común, pero es interesante señalar que las fronteras y las tierras suelen mantenerse vigentes con el paso del tiempo, donde los individuos poseen un recinto con todas las posibles funciones de convivencia social. El tradicional individualismo colectivo del poblado se subdivide en familias ligadas por medio de agrupaciones de viviendas dentro del dchar.

Aparte de la agrupación social homogénea del pueblo bereber se encuentra otra de tipo heterogéneo en forma de grupos funcionales dedicada a misiones específicas como es el caso de las corporaciones o gremios y de las cofradías.

Estos grupos ya no guardan relación con el hogar ni con el parentesco. Pero todos someten a una autoridad común. Las cofradías, no mantienen nexo de ninguna clase. Se puede identificar hasta aquí dos tipos característicos de organización; agrupaciones familiares y locales, cuya ligazón es la residencia y la descendencia y cuyo tipo es socialmente necesario; agrupaciones funcionales unidas por la profesión a las que se opta con carácter voluntario.

La sociedad bereber rifeña a grandes rasgos aparece, como una sociedad fuertemente formada por grupos superpuestos o separados con derechos y deberes igualmente superpuestos.

Para el bereber no hay jerarquización ni categorías. Los pueblos y familias tienen el mismo rango social. Sólo los ancianos los que ostentan el prestigio y el poder como norma de hecho más que de derecho, su función a veces se limita en ser consultados sobre las normas a seguir en determinados aspectos de la vida de la familia o del aduar, en un modelo dedemocracia rústica.

Los intereses del dchar o la aldea son dirigidos por una especie de consejo municipal denominado yemáa, que desempeña su papel en forma de asamblea legislativa. Todos los jefes de familia tienen su escaño, aunque no todos son escuchados con la misma atención. Sin embargo existe un derecho de igualdad. Las diferencias de riqueza no son objeto de mayor o menor influencia.

De la misma manera que la sociedad bereber no puede considerarse jerarquizada, tampoco se halla, organizada. La solidaridad aparece en una forma inestable y sólo para cumplir la eterna ley de supervivencia necesaria a la sociedad. Cada uno de los grupos vive para él y por él, los interés son muy secundarios. Las familias viven de su trabajo. Generalmente se dedica al cultivo y a la cría de animales, y el pastoreo. El jefe de la familia solía vender los productos en el zoco. Aunque existen los bienes comunales, se puede considerar la familia como unidad económica frente a la aldea como unidad política.

La llamada Tuiza o colecta es una forma de preceptos de solidaridad establecidas en la vida bereber, normalmente, cuando se trata de un trabajo imprescindible o útil para la aldea. Todos los vecinos acuden para prestar su colaboración para el bien común.

Y en lo que se refiere a la parte agradable de la vida social bereber, nos referimos a las fiestas conmemoraciones religiosas o familiares, son días donde se desechan los frugales hábitos del resto del año.

El dcher o aduar no es solamente la unidad política; es también unidad moral. Tiene su honor propio, que impone a todos una línea de conducta, generalmente de una estricta rigidez, que se ha de mantener por todas las familias. Las faltas o delitos, las rencillas entre los vecinos, son representadas ante la yemáa, quien aplica su código. Se ve que la yemáa se convierte igualmente en instrumento de poder legislativo y ejecutivo. El jefe de aquélla, el amrhar, goza de gran poder; mas así y todo se ve combatido por algún partido contrario, cuyo jefe aspira a sucederle.

El orgulloso aislamiento de la familia tendería a hacerla desaparecer si no fuera por los matrimonios, que permiten mantener una unidad de sangre en la comunidad y que al mismo tiempo sirven de manera beneficiosa para aplacar las revalidadas entre los vecinos. Por otra parte, la solidaridad interfamiliar se manifiesta especialmente en las faenas del campo o ganaderas. Donde los hombres y las mujeres trabajan juntos de acuerdo con la clase del trabajo y también el momento. Por eso se puede considerar a esta sociedad como una empresa económica independiente.

En cuanto la unidad religiosa, la familia bereber tiene su culto común, aparte de las fiestas públicas, la familia practica sus cultos hogareños representados en ofrendas e invocaciones, que dan motivo a curiosas y primitivas ceremonias relacionadas casi siempre con los genios domésticos, los yenun, que habitan en todos los rincones de la casa. Los sacrificios de animales, los conjuros y todo el resto de ritos obligados.

Y en lo que se refiere a la distinción de sexos. Pues, existe una separación. Desde la pubertad, la mujer hace generalmente vida aparte. Tiene sus costumbres. Existe también una oposición, que se manifiesta en muchos ritos, en figuras de danzas populares, en los intrincados enigmas que son presentados en las fiestas. Normalmente, las mujeres obran de acuerdo con la autoridad del padre o del marido.

Tal vez, la sociedad bereber rifeña en su conjunto. Compuesta por una arquitectura simple, donde se manifiestan perfectamente definidos los sucesivos planos del edificio social. Sin embargo, para su subsistencia través de los tiempos, ha tenido que producirse en un equilibrio que contrarrestarse los seguros efectos de desintegración de que adolece su estructura, mediante la aparición de determinados elementos o fuerzas latentes de integración o supervivencia social[7]

En fin, existen características esenciales del derecho consuetudinario bereber de fomentar la solidaridad del grupo. Este espíritu, respetando el particularismo latente, liga, sin embargo, perfectamente al individuo con la familia, a la familia con el dcher o poblado, a éstos con la tribu, y si es necesario a las otras cabilas o tribus entre sí por medio de alianzas ocasionales. Los derechos, los deberes, los intereses y las relaciones sociales de cada individuo quedan, por ello, subordinados, con mayor o menor fuerza, a los distintos escalones superpuestos de que depende y dentro de los cuales se desenvuelve.

La sociedad bereber rifeña en la antropología.

En esta fase, vamos a basarnos sobre un libro antropológico y etnográfico realizado por el antropólogo David Montgomery Hart, titulado Ait Waryarhar es una tribu del Rif marroquí.

El libro abarca una fase histórica que va entre 1880-1921)), que es el periodo de la Refública (la República rifeña). David Hart define el término cabila en una unidad homogénea e independiente política y socialmente, que vive o ocupada una zona determinada. También, trata a un Marruecos teóricamente unido pero al mismo tiempo formado por tres niveles claves que son: árabe- bereber / urbano – rural/ Majzén- Sayba o bien gobierno- anarquía.

En lo que se refiere al sistema político, David Hart dice que los bereberes tienen un sistema organizado sin liderazgo, explicando el papel de los jefes en aplacar y solucionar los problemas dentro y fuera las tribus, siguiendo un sistema de alteración y cambio a través de elecciones. Además de la existencia de una ley rustica que reglamenta las relaciones sociales y las legislaciones especiales para el robo y los homicidios.

Los mercados, es un elemento importante en la sociedad bereber rifeña, puesto que Hart, señala las funciones del mercado semanal o hebdomadario, y sus numerosas funciones en la vida tribal, como centro de estos pueblos o tribus a nivel económico, comunicativo, social y político. No obstante, Hart dedica mucho interés al fenómeno de los mercados femeninos, considerándola un fenómeno exclusivamente bereber rifeño conservado desde la Antigüedad.

En cuanto a los ritos y las celebraciones, pues, David Hart, le dedicó mucho espacio en su libro, dado que la vida dentro de la sociedad rifeña, se caracteriza con la dureza y la dificultad, además de la estrecha relación que hay entre estos ritos y los diversos aspectos de la vida cotidiana. Ello, da lugar a la aparición de varios símbolos culturales, especiales y generales, como es el caso de los ritos del nacimiento, el bautizo, la circuncisión, el matrimonio, la muerte y también algunos juegos especiales de la zona. Incluso el autor del libro se refiere a un tabú intransitable por la sociedad bereber rifeña se trata del tema del sexo que sigue hasta hoy en día como un tema excluido de los temas culturales en la región bereber del Rif. Además de otros aspectos relacionados con el matrimonio y la educación de los niños que sigue siendo diferente a las otras zonas. A eso se le añaden explicaciones sobre cuestiones de la vida social vinculada con el repudio, la viudez, los entierros…etc.

David Hart dedica la parte cultural para hablar de la llamada “ralabuya“, la poesía, la música y la danza. La ralabuya se considera el famoso ritmo junto a los versos acompañantes denominados Azrán, como uno de los grandes valores que continuaron en la vida rifeña, es más que un aspecto cultural, puesto que se trata de una costumbre social que a su vez aporta un carácter fundador, se puede decir, sin exageración, que en un pueblo donde no se canta ralabuya no se considera verdaderamente bereber rifeño[8]

En resumidas cuentas, aunque la sociedad bereber vive en el seno de Marruecos considerado como país árabe, en realidad, los bereberes siempre han mantenido su cultura como primera opción y su integración nunca ha sido del todo, teniendo en cuenta que hasta hoy en día muchos bereberes que no hablan la lengua árabe que es la lengua oficial del reino de Marruecos.

Bibliografía

, Ignacio, La sociedad bereber, Cuadernos de estudios africanos, ISSN 0214-218X, Nº 6, 1949.

Libro de Ponencias, Islam civilización del libro, Valencia, ed., centro cultural islámico de valencia, 2005.

MESSARI, Mohamed El Aarbi, Al Magreb Bi Aswat Mota”adida, Tánger, Ed. Chiráa, 1996.

MONTEGOMRY HART, David, De Aïth Wartaghar van het Marokkaanse rifgebied, Amsterdam, pub. De la voz de los marroquíes democráticos en Holanda,

TAHIRI, Ahmed, Rif Al-Magreb y Rif al-Ándalus, Granada, ed. Fundación legado Andalusí, Granada, 2005

VERNET. GINES, J., Historia de Marruecos La Islamización (681 – 1069), Tetuán, Editora Marroquí, 1957.

ZAFRANI, Haïm, Deux miles ans de vie de juives au Maroc, Casablanca, Ed. Eddif, 2000.

http://es.wikipedia.org/wiki/Rif, página consultada el día, 21 de mayo de 2009, a las 19:48 de la tarde.

Autor:

Ayad Abdelmalik

[1] Vease: A. Tahiri, Rif Al-magreb y Rif al-Ándalus, ed. Fundación legado Andalusí, Granada, 2005. Pp.11-17.

[2] Haim Zafrani, Deux miles ans de vie de juives au Maroc,Ed. Eddif, Casablanca, 2000, p.11-19.

[3] Allal AL FASI, Annaq€™d Adhatí ,edi. Cairo , 1952 ,p. 238 , citado por Mohamed El Aarbi MESSARI en su libro Al Magreb Bi Aswat Mota€™adida ,Tánger, Ed. Chiráa, 1996 , p. 30 .

[4] J. VERNET. GINES, Historia de Marruecos La Islamización (681 €“ 1069), Tetuán, Editora Marroquí, 1957. P126

[5] Libro de Ponencias, Islam civilización del libro, ed, centro cultural islámico de valencia, Valencia, 2005, p.76.

[6] http://es.wikipedia.org/wiki/Rif, página consultada el día, 21 de mayo de 2009, a las 19:48 de la tarde.

[7] Ignacio, Bauer, La sociedad bereber, Cuadernos de estudios africanos, ISSN 0214-218X, Nº 6, 1949. pp.61-68.

[8] David Montegomery Hart, De Aïth Wartaghar van het Marokkaanse rifgebied, Amesterdam, pub. De la voz de los marroquies democraticos en Holanda,

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